domingo, 15 de junio de 2014

Pugna entre dos


Mientras Andrea Pirlo flotaba por el campo haciendo su fútbol (ese que solo entiende él y sabe sacar a la luz en cualquier ocasión, sobre todo en los momentos adversos), en Inglaterra se iba gestando, o mejor dicho, se iba construyendo un camino sobre el partido (y quién sabe, tal vez también sobre el futuro de la selección inglesa) que haría de los 90 minutos un encuentro bueno para Inglaterra (a pesar del resultado) y bueno para Italia (por volver a reponerse a los baches). En Manaos ganó el fútbol, pero además de eso, dos selecciones obtuvieron en cierta manera un resultado positivo para seguir yendo hacia arriba. Italia con la victoria vive más tranquila, Inglaterra ahora tiene que jugar dos finales.

Inglaterra salió en el Arena da Amazonia con la idea clara de cómo quería que comenzara el partido. Una intensidad alta y una presión a cada pérdida de balón hacía que los de Roy Hodgson se plantaran en el terreno de juego con ganas de ganar. Así lo demostraba el primer disparo del encuentro, un misil de Sterling que pareció entrar por la escuadra de la portería de Sirigu (toda una visión óptica difícil de apreciar). Pero tras este inicio tan frenético, en el que Italia tampoco perdió la compostura, el partido se asentó y comenzaron las ocasiones por parte de una y otra selección.

Inglaterra, con sus fortalezas y debilidades intentaba ganar en ataque a través de la velocidad. Intentando ofrecer una imagen de equipo compacto, la selección de Hodgson intentaba robar balones a los de Prandelli y salir al ataque a toda velocidad. Pese a esto, el espacio entre las líneas a la hora de defender eran un paraíso para los jugadores de Italia, sobre todo para Pirlo, que campaba a sus anchas y mandaba el balón al pie de sus compañeros de forma similar a como un virtuoso toca el violín. Cuando el jugador italiano entra en contacto con el balón suena música clásica, la música clásica que hace mover a Italia. Y mientras Italia se movía al son de Pirlo, Inglaterra buscaba el rock & roll para encontrar su mejor fútbol. El equipo inglés está hecho para correr y matar a sus rivales al espacio, y es que su delantera es lo que busca, correr, encarar, correr y finalizar. Italia ofrecía la pausa, Inglaterra ofrecía la actividad.

Italia intentaba aprovechar cada posesión que tenía. No tenía reparos para mover el balón constantemente, y sabía que manteniendo la pelota en su poder acabarían haciendo daño a Inglaterra. Así, además de atacar bien por el carril central, la banda izquierda se convirtió en un foco importante para hacer daño a los ingleses. La falta de ayudas por parte de los atacantes ponía a Baines constantemente en un dos contra uno que aprovechaban Darmian y Candreva en cada ataque. El lateral italiano cuajó un partido sensacional y fue clave en la victoria de su selección. Y mientras las idas y venidas de ambas selecciones se sucedían, el buen hacer de Sturridge arriba (moviéndose y ganando balones a los centrales italianos) ayudaba a su selección a atacar. Este unido a Sterling, que se movió constantemente por la zona de tres cuartos (haciendo una buena lectura del partido), hicieron mucho daño a la selección italiana. Y es que el estilo eléctrico de Inglaterra tiene que ser el inicio de algo que evolucione de muy buena manera (al menos la materia prima así lo muestra).

Y pese al resultado, tanto Italia como Inglaterra mostraron una buena cara. Inglaterra demostró que puede hacerlo mucho mejor de lo que ha demostrado en ocasiones anteriores. Y que corrigiendo algunos fallos, puede plantear problemas a cualquier selección (ocasiones tuvieron para empatar el partido). Además, demostró tener revulsivos con ganas de cambiar los partidos. Tanto Ross Barkley como Adam Lallana entraron con ganas de hacer algo positivo para su selección, haciéndose notar y buscando el balón. Tal vez las individualidades se excedieron en algún momento por parte del combinado inglés, pero es que los jugadores invitan a que ocurra. Italia se llevó una victoria importante para el devenir del grupo y para volver a soñar con hacer algo importante en un mundial. El partido de Manaos acabó siendo algo positivo para el fútbol, los espectadores y las aficiones. Y aunque Inglaterra volvió a perder, encontró una cuerda a la que agarrarse para continuar hacia arriba en el futuro.


martes, 10 de junio de 2014

Primer paso a lo nuevo


Llevaba un tiempo debatiéndome si escribir sobre Inglaterra y mis sensaciones sobre el equipo para el Mundial de Brasil. A escasos días de que empiece la competición, y tras haberse jugado todos los amistosos habidos y por haber, donde algunos jugadores (más de los que debería) se han quedado en el camino, las selecciones están ya en el país del fútbol. Entre las ciudades, la playa y los lugares de concentración, asoma Inglaterra su cabeza para luchar una competición más por el máximo título internacional que se puede poseer. O al menos las sensaciones parecen mejores. Tal vez no sean para llegar a la cima, pero sí para estar cerca de ella.

He de decir que a lo largo de todos los partidos que he visto a Inglaterra pocas veces me he quedado satisfecho con el juego del equipo, con la actitud de los jugadores y con la mano que ha tenido Roy Hodgson para dirigir los encuentros. La falta de ideas, la costumbre a dejarse dominar por el rival y la poca búsqueda de un camino que sea continuo han hecho que esta selección haya ido sembrando dudas por cada lugar donde ha jugado. Si la riqueza de jugadores hacía ver que Inglaterra era una selección con buenos jugadores, variantes y posibilidades, también acaba asomando problemas en el terreno de juego. Roy Hodgson, que es un entrenador bastante tradicional, ha hecho que su selección acabe yendo a Brasil con una sensación de tira y afloja donde lo positivo son los jugadores y lo negativo el estilo de juego. Pero la renovación ha comenzado, o al menos eso parece.

La convocatoria del técnico inglés fue sorprendente en algunos aspectos y decepcionante en otros. Inglaterra suele ser un país, una selección o un combinado que siempre lleva buenos nombres a las competiciones internacionales. Pero cada vez que tiene que dar la cara muestra más su debilidades que sus virtudes. Es por esto que competición tras competición parte como ¿posible? outsider y acaba dando un batacazo que no deja de repetirse. Pero esta vez los nombres no son tan típicos, o al menos no a lo que acostumbra el combinado. Esta vez han ido los que tenían que ir, o al menos la mayoría de estos. Hodgson ha hecho algo bien, y es dar un salto generacional a una selección que pedía a gritos la entrada de nuevos jugadores, de savia nueva que haga luchar a una selección que pasa por horas bajas. Y es que los que van a Brasil, es decir, los Barkley, Sterling, Shaw, Lallana, etc tienen un papel importante. Tal vez su repercusión no sea espectacular, o puede que sí, pero el primer paso está dado.

Ahora, junto a la vieja guardia del combinado, tienen la intención de conseguir dejar una buena imagen de la selección en este torneo. Si Roy Hodgson consigue dar una imagen de equipo consistente y claro de ideas pueden plantar cara a cualquier selección (o a casi cualquiera). Hasta el momento el juego no ha sido el mejor, tampoco el estilo ni las ideas del entrenador, e incluso los jugadores han mostrado mucho menos de lo que pueden dar. Tal vez la fase de clasificación para el Mundial no nos mostró todo lo que pueden enseñarnos, o al menos eso quiero pensar. La nueva generación ataca, y con estos, los jugadores más antiguos de la plantilla tienen una nueva oportunidad de demostrar lo que pueden ser y no lo que podrían haber sido. Y es que Inglaterra siempre recuerda a eso, al "lo que podrían haber sido". El Mundial espera.

martes, 11 de febrero de 2014

Los tres mosqueteros


En Southampton tienen motivos esta temporada para estar contentos. La comunión que hay en el equipo, la constancia en la búsqueda de los buenos resultados y la confianza puesta en su entrenador están haciendo que se comience a construir algo grande, esperanzador y alegre. Si la temporada pasada el mantener la categoría supuso un reto costoso, esta temporada está siendo una sorpresa para el fútbol inglés. El Soton está siendo la sorpresa de la Premier League. Luchando en la parte alta, rozando las posiciones europeas, se encuentra Pochettino y sus pupilos. Este conjunto de jugadores está rindiendo a las mil maravillas. Y si esto fuera poco, el entrenador argentino está sacando el máximo rendimiento a cada uno de sus soldados. La esencia de Nigel Adkins se mantuvo con la marcha del entrenador, pero además de esto Pochettino ha conseguido que este equipo de lo mejor de sí, que luchen como un equipo de su calibre puede.

En especial hay tres jugadores que han dado un paso adelante en la plantilla esta temporada. Los tres son los que llevan el liderazgo del equipo, y posiblemente son los que mejor están rindiendo. Pasan las jornadas y siguen dando motivos de por qué hay que confiar en ellos. En definitiva, Pochettino ha encontrado a sus tres mosqueteros d turno, a los tres jugadores que se posicionan en la línea de ataque: Jay Rodríguez, Rickie Lambert y Adam Lallana. A cada cual más presente a cada cual más constante. Estos tres espadachines encabezan un proyecto lleno de ilusión y grandes experiencias.

Hay que mencionar especialmente a Jay Rodríguez, el más joven de los tres. Es el jugador que dentro de la plantilla ha dado el mejor salto de nivel. Respecto a la temporada pasada ha aumentado sus prestaciones de forma asombrosa. En este curso acumula 10 goles y 3 asistencias en 25 partidos, lo que demuestra la confianza que tiene en sí mismo y la confianza que le ha otorgado su entrenador. El inglés, a su vez, es el jugador que más goles ha dado a su equipo fuera de casa en toda la Premier League con 7 goles (empatado con Luis Suárez y Sturridge). Según crece su rendimiento crece su importancia en el equipo. Difícil ver a un Southampton sin él. Lambert y Lallana ya mostraron su buen nivel la temporada pasada (pese a que el equipo sufrió). Pero esta temporada están siendo más constantes, teniendo más presencia. La regularidad del equipo les ha otorgado mayor importancia, por lo que están siendo una parte notoria para que el equipo luche arriba. Por su parte Lambert acumula 8 goles y 7 asistencias esta temporada, mientras que Lallana suma un total de 7 goles y 5 asistencias. Ambos están haciendo un buen trabajo, y más allá de eso recogen la esencia de un equipo que hoy en día va de la mano de su afición. Hay licencia para soñar.

Gracias al buen rendimiento que están demostrando, además de que la suerte ha sonreído a su club, les ha sonreído a ellos mismos. Hace poco fueron convocados con Inglaterra juntos (Lambert ya había ido en más ocasiones), y seguramente uno de los tres por lo menos acabará estando en la cita del Mundial de Brasil. Dicen que el buen trabajo se acaba premiando, que da sus frutos. En este caso los tres están siendo premiados con dos cosas: primero con la buena posición de su equipo en Premier League, y segundo con su convocatoria con la selección inglesa. 

Sería injusto no mencionar el buen nivel y trabajo del resto de la plantilla. Hay que decir que lo están haciendo bien y todo va en sintonía. Tanto los defensas, como los centrocampistas como cualquier jugador están demostrando que este equipo puede mirar arriba, aspirar alto y pensar que lo que se les ponga por delante lo pueden conseguir. Pero más allá de eso Pochettino ha encontrado a sus tres mosqueteros, los tres jugadores que llevan sobre todo el peso del ataque. Se mueven arriba, encaran a sus rivales, luchan cada pelota y buscan la portería con ganas, con fuerza, con entrega. Solo falta saber quién será el D'Artagnan de esta historia. ¿O posiblemente lo sea Pochettino?

Las buenas historias suelen tener un final bonito. Después de tanto sufrimiento, el Southampton, su afición y la ciudad están construyendo el camino a seguir cuando se encuentren perdidos. Esta es la recompensa a pasados años de dura lucha. Si abriéramos un libro, nos encontráramos con la historia actual del Southampton y comenzaramos a leerla, encontraríamos que todos los elementos están bien posicionados para que disfrutáramos página por página. Solo faltaría encontrar el final de esta buena historia. Pocas veces tres protagonistas sirvieron de pretexto para hablar de unas sensaciones. Mientras el tiempo pasa, el Southampton sigue sonriendo. Al fin y al cabo, esta es su historia y nosotros solo podemos disfrutarla.

domingo, 26 de enero de 2014

Erase una vez



Un equipo. Vestía de rojo y blanco, a rallas. Cada semana le tocaba jugar. Procedían del condado de Tyme y Wear. No siempre les salían las cosas como querían, pero intentaban ceñirse a su papel. Su plantilla estaba compuesta por jugadores de buen nivel. No siempre todos rendían como se esperaba, pero el fútbol es así, una montaña rusa. Eso agravaba la situación, les condenaba y les hacía caer a las zonas más bajas de la tabla de clasificación. Temían lo peor.

Con buenos jugadores, cualquiera se preguntaría por qué caían cada jornada más bajo. Por qué cada vez la situación era peor. Tal vez ese no fuera su papel. ¿Y sí querían más? Tal vez necesitaban algo o alguien que uniera las piezas. Alguien que deshiciera el puzzle y colocara cada fragmento en su sitio. Todvía se desconocía la imagen que daba el resultado final, o al menos hasta ahora no se había plasmado con claridad. Todo se veía borroso. ¿Cómo calificar algo cuándo no se aprecia lo que se ve?¿Cómo ver un conjunto cuando las piezas no estaban en su sitio? Esto era el Sunderland. Un equipo a la deriva, apagado y falto de ideas. La necesidad de que algo les hiciera reaccionar era alta.

Y ese punto que faltaba llegó. O mejor dicho, no fue un punto, fue la mano que colocó cada parte en su sitio. Gustavo Poyet, uruguayo y conocedor del fútbol inglés. La tarea, complicada. Los ánimos, bajos. Y la necesidad, infinita. El panorama no era le mejor, y las sensaciones estaban por ver. A veces hace falta ese "algo" para cambiar un todo. El Sunderland encontró su algo, y Poyet encontró su todo.

Una vez comenzó a probar, las cosas siguieron igual. Difícil rehacer algo cuando todo está desmoronado. Cuando los fragmentos están desgastados y mal puestos. El inicio no fue fácil, se podría decir que hasta difícil. Pero las sensaciones habían cambiado, había algo nuevo. Con paciencia, constancia y continuidad se comenzó a encontrar una pequeña solución. Pequeña solución que iría creciendo. El uruguayo supo desde un comienzo que sus jugadores, sus guerreros, estaban hechos para intensificar el juego durante un tiempo determinado. La elección, los segundos 45 minutos de cada partido. Esa sería la gran arma en el campo. Sus jugadores, armados con sus camisetas y sus ganas, serían al fin y al cabo los que tendrían que revertir la situación. Los que tendrían que conseguir sus objetivos sobre el campo. Una situación que había llegado demasiado lejos.

Con el tiempo el equipo encontró al mago que distribuyera el balón sobre el campo. Sería Ki, probablemente el que mejor rendimiento está dando desde la llegada del uruguayo. También se conoció al oportunista que conociera la importancia de cada momento. Sería Borini. Y bueno, más allá de cada actor, detrás del papel se encontraba el equipo, donde todos eran importantes. Porque al fin y al cabo, el puzzle se estaba construyendo, y no hay solución final si no encajan todas las piezas. Todos por una misma causa. Su causa, la del club y la de su afición. Motivos suficientes para luchar.

Con unas cuantas jornadas juntos a sus espaldas el equipo sigue luchando por más. La situación ha cambiado, o al menos hay indicios de ello. Tal vez no sea tanto el hambre, sino la necesidad de ganar. 45 minutos dan para mucho. Ahora, con una final de Capital One Cup por disputar, una salvación que conseguir, el equipo se ve con fuerzas. El Sunderland ha aprendido a luchar, a saber que sin victoria no hay permanencia, a saber que sin victoria no hay gloria final.

Erase una vez una ciudad, una afición, un estadio, unos jugadores y un entrenador. Todo por sí solo puede que no signifique nada. Incluso puede que por sí solo todo no tenga ningún sentido, que todo perdiera su significado. Pero cuando todo se junta la imagen es nítida, y la emoción es grande. El Sunderland sigue su escalada. Mientras tanto, el club sabe que Gustavo Poyet era lo que necesitaba, y el técnico uruguayo sabe que el Sunderland era lo que necesitaba él. Al fin y al cabo, cuando hay una mano y unas piezas, todo tiene que ir acabando en su sitio. Poco a poco todo va siendo más claro, pieza a pieza, fragmento a fragmento, parte a parte.

miércoles, 8 de enero de 2014

Las dudas de Moyes


Como si de un encaje de bolillos se tratara, David Moyes vive en un constante hacer y deshacer para dar con la clave que haga que su equipo muestre una constante positiva. Actualmente, ni las herramientas son las idóneas, ni la estructura sobre la que se sustenta el Manchester United ayuda a que todo sonría. La derrota en FA Cup del club de Manchester fue un síntoma más de la inestabilidad que hay jornada tras jornada en los red devils. Difícil predecir el futuro del equipo. Mientras tanto Moyes sigue tejiendo algo que día tras día siembra más dudas.

El club pasa por una crisis por la que no pasaba desde hacía años, y es que tras el retiro de Sir Alex Ferguson las cosas no han salido según lo que se esperaba. A la mala gestión de los fichajes por parte del club/Moyes, hay que unir el tira y afloja en el juego del equipo. Centrándonos en estos dos aspectos, en el mercado de fichajes de verano el equipo no fichó en base a las necesidades de la plantilla. El club cerró en el último momento a Fellaini, un jugador al que Moyes había hecho jugar por delante de los centrocampistas en el Everton, y que llegaba al Manchester United con una labor muy distint. Se esperaba que el jugador belga fuera el eje del centro del campo, y que se complementara con Carrick en la organización del equipo, quitando bastante peso al jugador inglés. También encontramos la poca constancia en el juego de Moyes, o al menos la falta de ideas del entrenador y su equipo. Cuando un partido se le tuerce a los jugadores y tienen que anteponerse a las adversidades, suelen fallar. El equipo además no se siente a gusto dominando los partidos con el balón, algo que les está tocando hacer esta temporada, y que no están sabiendo superar. A esto hay que unir que en muchas ocasiones los cambios no son los idóneos para que el equipo. David Moyes lanzó un mensaje a los aficionados diciendo que había pocas probabilidades de que llegaran refuerzos en invierno. Si los fichajes fallan y el sistema falla, la conclusión es que el conjunto falla.

A esto hay que unir la poca suerte que está teniendo el club de Manchester con las lesiones, donde está presentando una constante baja en sus mejores jugadores. Todo esto agrava la situación del equipo, y pese a que de vez en cuando surge algún jugador que saca las castañas del fuego, no es suficiente para que los de Moyes alcen el vuelo. A las malas sensaciones del equipo, la falta de rendimiento de los jugadores y las lesiones hay que sumar los malos resultados del equipo en casa. El Manchester United ha perdido a estas alturas más partidos que en cualquier otra temporada mirando desde la 1999/2000 en Premier League. La mala sensación en casa es algo que se extrapoló en FA Cup, donde cayeron derrotados frente al Swansea. Algo sorprendente si tenemos en cuenta que Old Trafford es uno de los campos más complicados del fútbol inglés. Esta temporada en Premier League el Manchester United se encuentra en la undécima posición mirando los resultados a domicilio: 4 victorias-2 empates-4 derrotas son unos números que ponen en el punto de mira al equipo de Manchester. Para que cambie la situación, los resultados a domicilio tienen que mejorar.

David Moyes tiene un contrato de 6 temporadas con el Manchester United (hasta 2019). Una vez se anunció el retiro de Sir Alex Ferguson y se nombró al ex-entrenador del Everton sucesor de este, el exitoso entrenador escocés pidió a la afición que tuvieran paciencia con él, que le dieran tiempo y confianza (en estas palabras seguramente se vio reflejado SAF, con quién tuvieron confianza pese a su mal inicio en el club). Parece que la afición está confiando en él y le está dando tiempo, aunque cada vez sea mayor la frustración con los resultados del equipo. Habrá que ver cuánto aguante tienen los propietarios del club, los Glazer, con el entrenador escocés. En el Everton David Moyes demostró que con tiempo puede sacar un gran rendimiento de una plantilla, y aunque el Manchester United está pasando por una crisis que pone en duda su labor, solo el tiempo nos acabará dando el resultado de esta etapa. Mientras tanto, David Moyes seguirá buscando las herramientas que le ayuden a hacer su encaje de bolillos.

lunes, 30 de diciembre de 2013

"Ecuador" Premier League 2013/2014


En una temporada marcada por las destituciones de entrenadores que está habiendo en Inglaterra, por el comienzo de nuevos proyectos en la mayoría de equipos desde el mercado de verano y por las sorpresas que está habiendo en todos los niveles de la Premier League, la temporada llega casi a su mitad (o ecuador) con un gran camino recorrido, pero con un buen tramo aún por recorrer. Lo mejor de todo es que a estas alturas no se puede sacar en claro un claro favorito al título, y pese a que hay una serie de equipos arriba que están mostrando un mejor nivel, hasta ahora lo que está caracterizando esta temporada son los altibajos que están presentando la mayoría de clubes ingleses. Es por esto que posiblemente esta campaña sea de las más competitivas que se recuerdan, y aunque algún que otro pincha más o menos, no pierde la vista a sus objetivos porque todo está muy compacto y unido. Un claro ejemplo es la separación entre el primer clasificado en la Premier League y el séptimo, donde solamente hay una separación de ocho puntos. Una cifra destacable si tenemos en cuenta que en las últimas temporadas siempre hubo uno o dos equipos que se escaparon en la clasificación de los demás.


Dentro de los equipos que me están sorprendiendo, o que se podrían catalogar de "revelación", en el primer puesto sería de lo más justo destacar al Everton. La llegada de Roberto Martínez no ha sido más que un estimulante para que el equipo de Merseyside siga mejorando. La marcha de David Moyes al Manchester United puso en el punto de mira al equipo toffee, pero estos, lejos de amedrentarse, se han mostrado como uno de los equipos más complicados de esta campaña. El técnico español ha sabido mantener lo que el equipo consiguió con el entrenador escocés, y ha instaurado su forma de jugar. La unión entre ambas cosas (la intensidad de David Moyes + el buen trato de balón de Roberto Martínez) ha dado como resultado una plantilla que sabe el peso de la camiseta que llevan. 10 victorias - 7 empates - 3 derrotas son unos números más que elogiables para un equipo que comenzaba una etapa nueva. Si tenemos en cuenta además que el Everton siempre ha sido un equipo que destacaba por sus buenas segundas vueltas en Premier League, hacen que los números actuales (31 goles a favor - 18 goles en contra, siendo el menos goleado de la Premier League junto a Arsenal) ilusionen al aficionado cuando mira al futuro. Lo bien que se ha reforzado el equipo de Bobby Martínez, el fortín que están haciendo de Goodison Park para no otorgar puntos, y un equipo que es un bloque desde el primer al último jugador son algunas de las claves para la buena temporada del equipo de Merseyside. Parecía complicado superar la tarea de Moyes con este club, pero por ahora el técnico español va por el buen camino, y es que el presente le está sonriendo, pero el futuro que le rodea parece más que prometedor. Pocos son los elogios que se puede llevar este equipo y su entrenador, porque se quedarían cortos con lo que de verdad merecen. Este saber estar les ha hecho que estén luchando por UCL, mirando a horizontes grandes, como debe ser.


En el segundo puesto podríamos hablar del Hull City. El equipo entrenado por Steve Bruce está haciendo una campaña sensacional para ser un recién ascendido. Con las idea claras, los tigers suman un total de 23 puntos en las jornadas que se han disputado. Para una campaña donde todo está siendo tan reñido, encontrarse en la zona media de la tabla (donde están actualmente) no es una mala noticia para ellos. Sumidos en el #NoToHullTigers el club inglés está siendo uno de los rivales más duros para cualquier equipo de la Premier League. Haciendo de su estadio, el KC Stadium, uno de los campos más duros de visitar para cualquier equipo, los pupilos de Steve Bruce van paso a paso en su paso por la máxima categoría del fútbol inglés. Pese a que son un conjunto que no ve puerta de forma clara, ya que así lo demuestran sus 22 goles a favor y 23 goles en contra, consiguen plantar cara a sus rivales a través del buen orden en todas sus líneas. De esta forma, los apoyos, las ayudas para cerrar espacios y los esfuerzos de los jugadores son un aspecto clave para que el equipo esté hoy donde está. Pese a tener 6 vitorias - 5 empates - 8 derrotas podríamos decir que para ser un recién ascendido el fútbol está sonriendo a este club. Es pronto para decir hasta que punto puede llegar un equipo como el que tienen, pero representan el esfuerzo y el sacrificio, y eso es algo que hoy en día no se encuentra mucho en un club. Si siguen trabajando como hasta ahora, podríamos decir que este equipo va a dar mucho que hablar en lo que queda de temporada, y que su buen trabajo seguramente no pasará desapercibido, porque el Hull City tiene las ideas muy claras, como su entrenador, y por eso juegan a lo que juegan.


En tercer lugar un equipo a mencionar sería el Southampton. Tal vez ahora mismo no están pasando por su mejor momento de la temporada, pero su largo inicio de campaña es algo que se debe destacar. El buen trabajo de Pochettino dentro del club, que ha sabido aprovechar todo lo que dejó Nigel Adkins para conseguir el rendimiento que está consiguiendo hoy, ha hecho que los saints estén mostrando una nueva cara comparándolos con la temporada pasada. Y es que haciendo una comparativa por encima de como fue su inicio de la campaña pasada, donde perdieron una gran cantidad de partidos aún sin merecerlo, esta temporada están consiguiendo un gran número de triunfos que está haciendo que no pasen desapercibidos. Con 27 puntos y 7 victorias - 6 empates - 6 derrotas el equipo del entrenador argentino está siendo uno de los rivales que más están sorprendiendo en Premier League. El buen rendimiento que está sacando de sus jugadores, y el estilo de manejar el partido a través del balón (es el segundo equipo que más posesión promedia en Premier League con un 57,4%) hace que esta temporada los partidos se le estén poniendo menos cuesta arriba a la plantilla. Junto a esto, los pocos goles que otorgan, donde llevan 26 goles a favor - 20 goles en contra, hacen que sea un rival difícil de meter mano. Pese a las últimas derrotas que han sufrido, se puede decir que hay equipo para rato, y que si siguen con el patrón que han mostrado desde el inicio de la temporada, serán un equipo que puede dar alguna que otra sorpresa. Al principio de la campaña se decía que podían ser unos de los equipos que lucharan por entrar en UEL, a si que, ¿por qué no seguir con ese pensamiento? Solo toca esperar a ver como continúan jugando al fútbol.



Dentro de los tres equipos que más me están decepcionando en la actual campaña, en primer lugar habría que mencionar al Norwich City. El equipo de Chris Hughton está siendo uno de los clubes agridulces en lo que va de temporada. Pese a que el mercado de verano y la buena cara mostrada la temporada pasada podían hacer ver que esta temporada sería una de las revelaciones, los canaries están brillando por su ausencia en lo que va de temporada. Llegan al ecuador de la competición con un entrenador que tiene las ideas poco claras, y que no sabe del todo lo que quiere hacer con su plantilla. Las dudas sembradas y el mal juego han hecho que el equipo esté codeándose constantemente con los puestos de descenso, de esta forma, con 19 puntos (a 3 de los puestos de descenso) y 5 victorias - 4 empates - 10 derrotas está siendo uno de los rivales más sencillos para una gran cantidad de equipos. Pese a que tiene jugadores para revertir la situación, los partidos jugados hasta el momento (se salvan pocos) hacen ver que será una temporada muy dura para este club. Es difícil encontrar una explicación clara a lo que está ocurriendo, pero lo mal que está el equipo defensivamente (han recibido 32 goles) y lo poco que están viendo portería (han marcado 16 goles) explica el por qué en cierta manera de la situación que está viviendo el club. Se prevé esta temporada turbulencias por el equipo de Chris Hughton, y es que si no dan la vuelta a la tortilla y comienzan a sacar buenos resultados, posiblemente estemos hablando de uno de los candidatos a descender esta temporada. El final de la tabla aprieta y hay mucha presión para reaccionar.


En segundo lugar encontramos al Fulham. Con los malos resultados llegó la destitución de su primer entrenador, Martin Jol, y con el legado de Rene Meulensteen la cosa no ha cambiado. El mal rendimiento de los jugadores está siendo clave en los malos resultados que está consiguiendo el equipo de Londres. Con un equipo que tiene una cantidad de jugadores de renombre alta, la mayoría de ellos no está consiguiendo ayudar a su club para que salgan de la mala situación en la que se encuentran. Como rival está siendo uno de los equipos más fáciles de batir, y esto está haciendo que comiencen a sonar las alarmas en el equipo. Los malos resultados (5 victorias - 1 empate - 13 derrotas) han hecho que el equipo caiga a los puestos de descenso y vaya en caída libre. El club necesita un golpe de efecto que reactive tanto al cuerpo técnico como a la plantilla, porque las jornadas van pasando y las malas sensaciones se van acrecentando. Viviendo de los momentos puntuales que tienen las estrellas del equipo, han conseguido sacar algunos puntos para no perder la cara a la salida del descenso. Jornada tras jornada han hecho que sean uno de los candidatos para descender la categoría, y lo peor de todo es que sin un patrón de juego y sin una plantilla involucrada parece que esto no puede cambiar. O reman todos hacia el mismo lado o el histórico equipo de Londres va a sufrir más de lo debido esta campaña. Aún tienen tiempo para dar su brazo a torcer y comenzar a sumar victorias, y aunque las estadísticas pesan en un equipo que no suele brillar, tiene plantilla para conseguir algo positivo de aquí a que acabe la temporada.


En tercer lugar el equipo que más está decepcionando posiblemente sea el Swansea. El equipo galés entrenado por Laudrup está haciendo una campaña bastante discreta para lo que se debería esperar de este conjunto mirando las pasadas campañas. Probablemente la entrada en Europa y la cantidad de lesiones que está arrastrando el equipo sean motivos claros de el por qué de temporada tan floja. Pero fijándonos en la temporada pasada, la progresión del equipo, y claro estilo de juego que ha adoptado desde hace tiempo se le de be pedir más al Swansea. Es el equipo que más posesión tiene del balón (60%), pero esto no quiere decir ni mucho menos que domine los partidos. Pese a que el estilo y las ideas que tiene Laudrup con su equipo son claras, los resultados no se están dando y cada vez es más larga la sombra del descenso. El equipo galés se encuentra a 5 puntos de los puestos del descenso (tiene 21 puntos), y con 5 victorias - 6 empates - 8 derrotas no están mostrando una constante para conseguir respirar tranquilos. La irregularidad del equipo, sumado a que esta temporada les está faltando ese plus de frescura que han tenido en otras ocasiones, han hecho que no se puedan relajar en ningún momento. Ya la temporada pasada cuando el equipo ganó la Capital One Cup, se relajó bastante sabiendo que tenían ganado un puesto en Europa. Esta temporada no tienen afianzada ninguna cosa y los buenos resultados está costando que lleguen. Sin ninguna duda que esta campaña el equipo de Laudrup tendrá una dura tarea por delante, pero habrá que ver como se les da cuando todo se restablezca y recuperen también a los jugadores lesionados. Al Swansea le queda mucho por decir.


Por otra parte, en los demás puestos podemos encontrar a un Arsenal líder en este ecuador de la Premier League. Los de Arséne Wenger han sorprendido a todos esta temporada, y gracias a que este curso no hay ningún equipo que se escape y todo está más compacto, han conseguido ponerse primeros en la clasificación y sorprender como un ¿candidato al título? La clave de que esto esté ocurriendo es que esta campaña el equipo de Londres se está mostrando como un bloque, y pese a los fichajes y el buen rendimiento de sus jugadores, son más bastante más equipo que otras temporadas. Por otra parte encontramos en la parte alta también al Manchester City y al Chelsea, que con nuevos proyectos han tenido altibajos que les ha costado puntos. Pese a esto parece que ambos equipos comienzan a carburar bien y ya están comenzando a meter presión en la parte e arriba. Ambos equipos son claros candidatos al título, y si sus rivales se despistan pueden dejarles atrás en un abrir y cerrar de ojos si empiezan a meter una marcha más. Más abajo encontramos a Liverpool, Manchester United y Tottenham. En primer lugar el equipo de Brendan Rodgers está dando pasos importantes esta temporada, y su primera mitad de liga se podría decir que ha sido bastante buena. El equipo ha ganado precisión respecto al año pasado, y aunque sus jugadores están rindiendo muy bien, también tienen las ideas más claras, lo que les ha llevado tan arriba. En segundo lugar, el equipo de David Moyes ha tardado en mostrar una buena versión de sí mismo. La llegada del técnico escocés y el comienzo de una nueva (muy nueva) etapa en el club hizo que al comienzo estuvieran un poco perdidos (tanto jugadores como entrenador). Pese a ello, ha comenzado a coger la medida al equipo y los red devils ya están mostrando esa competitividad y ese corazón que solo saben mostrar ellos. En tercer lugar, en la parte de arriba hay que destacar al Tottenham, el equipo londinense destituyó a André Villas-Boas debido a los malos resultados y la falta de identidad. Pese a que los resultados para el club no han sido del todo buenos, y han tenido sus más y sus menos en los partidos, el equipo actualmente entrenado por Tim Sherwood no se ha despegado de la parte de arriba. Parece que las cosas están cambiando en el equipo y está comenzando a darse cuenta de que si no sigue el ritmo se quedará atrás. Hay competición por delante por los primeros puestos.

En la parte más baja de la tabla, en los puestos de descenso y sus alrededores, el West Ham está siendo uno de los equipos que más está sufriendo esta temporada. Los de Sam Allardyce  no consiguen ganar partidos y tampoco sacar puntos. Les espera una temporada dura. Por su parte el Sunderland, desde que ficho a su nuevo entrenador Gustavo Poyet, ha mostrado una nueva cara. Y es que si dan tiempo al entrenador uruguayo, puede haber un proyecto interesante en el equipo. Van últimos, pero cada jornada se acercan más en sensaciones a la salvación. El Crystal Palace por su parte está siendo otra de las sorpresas abajo. Comenzó muy mal la temporada, pero con la llegada de Tony Pulis han conseguido salir de los puestos de descenso. Eso sí, aún están al borde de ellos y les costará separarse, pero el efecto que ha tenido el técnico galés y su estilo de fútbol han sido algo positivo. También encontramos cerca de los puestos de descenso al WBA y al Aston Villa. El primero hay que mencionarlo por la magnífica temporada pasada que hizo, dando una gran cantidad de alegrías a sus aficionados. Actualmente, pese a tener una gran plantilla que bien les tendría que llevar a la zona media con tranquilidad, no está consiguiendo los objetivos que debería tener. El Aston Villa por su parte está viviendo en un tira y afloja constante. Esta temporada les cuesta ver portería con claridad, y pese a que hay jugadores que están ofreciendo un buen rendimiento dentro de la plantilla, lo flojos que son en defensa también les crea problemas. Difícil pronosticar qué equipos van a descender, pero los puestos de descenso están al rojo vivo y nadie venderá su puesto de forma sencilla.


Dentro de los jugadores que mejor están rindiendo, hay tres jugadores que me gustaría destacar en esta primera mitad de temporada, en primer lugar encontramos a Luis Suárez. El jugador del Liverpool está siendo clave en la temporada de su equipo. Se perdió las 5 primeras jornadas y aún así ha conseguido ponerse líder en la tabla de goleadores con 19 goles (6 más que el segundo, Agüero). Cada vez su nivel va creciendo y su importancia en su equipo también. Cada balón que toca es una ventaja que crea para sus compañeros, y eso cada vez es más notorio. Con Luis Suárez el Liverpool tiene un por qué para creer en la lucha por los puestos de arriba. En segundo lugar otro de los jugadores que mejor está rindiendo es Wayne Rooney, el jugador inglés está haciendo una gran temporada: 9 goles y 9 asistencias. Parece que cada vez que se plantea su salida vuelve con más ganas y siendo mejor futbolista. Cada vez tiene más impacto en su equipo y cada vez está en más zonas. Es el motor del Manchester United, y cada vez comprende el fútbol de mejor manera. Es un jugador al que se le suele destacar poco mundialmente, pero la calidad que tiene y su visión del fútbol es algo exquisito. Cada año intenta recoger el balón más atrás, sabiendo de las necesidades de su equipo. Rooney es un jugador maravilloso, al que hay que disfrutar jornada tras jornada y temporada tras temporada. En tercer lugar el jugador que habría que destacar es Aaron Ramsey. Tras varias temporadas donde ha sido bastante discutido, el jugador galés está comenzando a ser un jugador importante en la plantilla del Arsenal. Su rendimiento, unido a su madurez futbolística, están siendo aspectos claves para que el equipo de Londres esté primero en la tabla de clasificación. Lo mejor de todo es que pese a que ha retrasado su posición, cuando tiene oportunidad de liberarse ha mostrado su mejor juego y su mejor cara, aportando 8 goles y 6 asistencias al equipo. Hay Ramsey para rato, y tras todo el tiempo que hemos estado esperando, solo nos queda disfrutar de él y su fútbol.


Dentro de los jugadores que han sorprendido, me gustaría destacar tres sorpresas en esta temporada. En primer lugar encontramos a Adnan Januzaj. El jugador del Manchester United ha sido la gran aparición de esta temporada. David Moyes apostó por él y le dio resultado. Apareciendo desde la banda suele tender a irse al carril central para mostrar su mejor fútbol. Su técnica es muy buena y su compresión del juego también. Para su edad muestra una madurez muy alta, y aunque la presión en su equipo es alta esta temporada, está respondiendo de una manera que nadie podía haber acertado. Ha marcado goles con su equipo que han servido para conseguir victorias, y su impacto cada vez que ha salido al campo (como titular o suplente) ha sido positivo para sus compañeros. Le espera un gran futuro. En segundo lugar encontramos a Ross Barkley. El jugador del Everton ha sido otra de las sorpresas en lo que va de Premier League, y su buen rendimiento le ha servido para ser convocado con Inglaterra. Ritmo, implicación, buena visión del juego...Barkley es un jugador inglés que está llamado a marcar época en las islas. Desde el principio se ha convertido en un fijo para Roberto Martínez en los onces, y el jugador está respondiendo con creces a lo que se le exige. Con polivalencia según las necesidades de su equipo, está teniendo un impacto esta temporada a nivel nacional importante. Es difícil predecir su futuro, pero posiblemente sea el jugador más talentoso del país desde Rooney. Si sigue rindiendo al nivel que está jugando actualmente no es descabellado decir que vaya al Mundial de Brasil. Queda poco, pero lo que ha demostrado este jugador en este tiempo es mucho. En tercer lugar encontramos a dos jugadores: Andros Townsend y Jay Rodríguez. Sería difícil quedarse con uno y por eso pongo a los dos. Ambos jóvenes, ambos han tenido una importancia grande en sus equipos en esta primera mitad (Tottenham-Southampton), y ambos han acabado por ser convocados con la selección inglesa. El jugador del Tottenham (Townsend) es una bala por la banda derecha. Su velocidad y cambio de ritmo acaban por desquiciar a sus defensores. Y es que su principal arma es la capacidad que tiene de ir hacia dentro conduciendo o buscar línea de fondo. Pese a que ya jugó con el QPR la temporada pasada, esta temporada es cuando se ha desatado, y ya hay un jugador más que apuntar para el futuro, porque el futuro de Townsend es amplio. El jugador del Southampton (Jay Rodriguez) está siendo muy importante en su equipo. Pochettino ha sabido sacar el máximo rendimiento del jugador inglés. 8 goles y 2 asistencias son unos grandes números si tenemos en cuenta que esta temporada ha sido realmente en la que ha comenzado a destacar. Encaja como anillo al dedo en su equipo y en el estilo de su entrenador, y hay que seguirle la pista porque tiene un futuro brillante por delante. Poco a poco se ha ido erigiendo como uno de los pesos pesados en su equipo, y si sigue así, dará muchas tardes de gloria en Inglaterra.

A continuación doy mis dos onces en lo que va de Premier League. El primero será con todos los equipos implicados, eligiendo a cualquier jugador de la liga, y en el segundo será con todos los equipos exceptuando a los de la parte de arriba (Arsenal, Manchester City, Chelsea, Everton, Liverpool, Manchester United, Tottenham):

1) Howard (Portero/Everton) - Mertesacker (Central/Arsenal) - Jagielka (Central/Everton) - Coleman (Lateral derecho/Everton) - Baines (Lateral izquierdo/Everton) - Yaya Touré (Centrocampista/Manchester City) - Ramsey (Centrocampista/Arsenal) - Hazard (Centrocampista/Chelsea) - Cabaye (Centrocampista/Newcstle) - Rooney (Delantero/Manchester United) - Luis Suárez (Delantero/Liverpool)  Entrenador: Roberto Martínez (Everton)


2) Krul (Portero/Newcastle) - Lovren (Central/Southampton) - Alex Bruce (Central/Hull City) - Cameron (Lateral derecho/Stoke City) - Luke Shaw (Lateral izquierdo/Southampton) - Huddlestone (Centrocampista/Hull City) - Cabaye (Centrocampista/Newcastle) - Delph (Centrocampista/Aston Villa) - Lallana (Centrocampista/Southampton) - Jay Rodriguez (Delantero/Southampton) - Remy (Delantero/Newcastle)  Entrenador: Steve Bruce (Hull City)







viernes, 13 de diciembre de 2013

Tapado pero desatado


Incluso a veces llegar a medir casi dos metros no es suficiente para ser visto dentro de un campo. Per Mertesacker está erigiéndose como uno de los capitanes del actual Arsenal. Amado por unos y odiado por otros está haciendo ver que no le pesa la exigencia que tiene hoy en día dentro de una defensa que se ha caracterizado por la irregularidad. El jugador alemán campa a sus anchas por su parcela de césped, consciente de que en cualquier momento le tocará actuar para que su equipo no sufra. Mertesacker ha pasado de ser uno de los jugadores olvidados dentro del campo a ser uno de los pilares del sorprendente Arsenal de esta campaña. Y es que si el Arsenal va primero en Premier League y ha pasado la fase de grupos de UCL, en gran parte es gracias a la importancia que tiene el central alemán en una plantilla que destaca más por el talento que por el oficio (pese a que esta temporada todos están trabajando para que el bloque rinda de la mejor manera posible).

El partido ante el Napoli en San Paolo fue un ejemplo más de lo que está siendo Mertesacker para su equipo esta temporada (y parte de la anterior). Pese a que el resultado acabo siendo de 2-0 a favor del equipo italiano, el central del Arsenal hizo un partido bastante bueno, donde sostuvo a su equipo en varias ocasiones cuando el rival apretó con el empate a 0. Ya fuera con cortes, mediante salida de balón o de cualquier otra forma, la presencia de Mertesacker demuestra que el Arsenal le necesita mucho en todos los aspectos. Actualmente es el mejor central y defensa que tiene el equipo, y posiblemente desde que se asentó en la plantilla es el que ha mostrado un rendimiento más regular. Sin prisa pero sin pausa ha conseguido pasar por el lado a sus dos compañeros Vermaelen y Koscielny para ser el defensa más fiable de la plantilla. Por unas circunstancias u otras, el alemán ha ido mejorando con el paso del tiempo, y desde su llegada al fútbol inglés ha conseguido mejorar varios aspectos que hacen que sea un jugador de plena confianza para Wenger. Reconocido mayormente por su labor en los balones aéreos (donde es el principal arma, y la principal defensa del Arsenal junto a Giroud), el defensa central ha mejorado también su aspecto técnico, donde su precisión de pase es bastante buena, además la confianza que tiene actualmente hace que en muchas ocasiones intente sacar el balón jugado incluso cuando tiene cierta presión. En los espacios cortos también ha mejorado, y pese a que ya era complicado ganarle debido a su gran envergadura, hoy en día es un muro para los rivales que intentan deshacerse de él en un trozo de campo reducido. También ha mejorado en los espacios grandes, pese a que su poca velocidad le impide batirse con rivales más rápidos, ha conseguido mejorar la colocación para sacar ventaja a la hora de defender en estas situaciones. Su regularidad y su buen hacer han hecho que sea hoy por hoy el defensa insustituible dentro del equipo, y pese a que en un principio podía parecer el peor, sería impensable ver al Arsenal sin su torre alemana.

El fin de semana tendrá posiblemente el reto más complicado en lo que va de esta temporada. Se enfrentará al Manchester City y volverá a ser su partido un aspecto clave en el devenir del partido. Hasta el momento Mertesacker ha jugado 19 partidos entre Premier League y UCL (13 Premier League-6 UCL), donde ha disputado la mayoría de minutos del equipo (prácticamente). El Etihad Stadium será esta vez el escenario donde tenga que desenvolverse. De nuevo posiblemente en la televisión, en el estadio, en cualquier sitio, poca gente se fije en su labor, pero hoy por hoy Mertesacker es un gran trozo de este Arsenal, que se ha caracterizado por lo poco que está concediendo en defensa. Siendo el jefe de la zaga del equipo inglés, volverá a mostrar que el oficio de un jugador también es importante en un equipo, porque no todo en el Arsenal es talento, y Mertesacker es un ejemplo de ello.



miércoles, 11 de diciembre de 2013

A veces 45 minutos bastan


He de comenzar diciendo que caí en la segunda parte del Bayern Munich - Manchester City de rebote. Estaba viendo tranquilamente el Galatasaray - Juventus cuando comenzó a nevar, se paró el partido y después de que limpiaran las líneas del campo acabara la UEFA decidiendo que el partido quedaba suspendido debido a que el no se podía jugar un partido de fútbol en esas condiciones. Por lo que debido al corte que sufrí tras ese largo parón, pensé que no era mal momento para ver que tal se desenvolvía el equipo de Pellegrini en el segundo tiempo del partido que se jugaba en Alemania. La sorpresa que me llevé fue muy buena, la verdad es que más buena de lo que podía pensar. 

El Manchester City plantó cara al campeón de Europa en un segundo tiempo donde, con mejores y peores minutos, el equipo inglés consiguió alcanzar su fútbol sin sus mejores jugadores. Faltando Agüero y Yaya Touré el equipo de Manchester consiguió tocar el balón ante el equipo alemán (tarea difícil debido a la presión que hacen), ponerle en apuros, y con la ayuda de un espléndido Silva y un fabuloso Zabaleta (en ataque y defensa) hacer que las bandas tuvieran una gran importancia para hacer daño. Y pese a que la defensa del Bayern Munich no tenía su día (Dante y Boateng tuvieron fallos), el equipo de Pellegrini consiguió hacer algo que se llevaba mucho tiempo esperando de ellos: competir. Y es que al Manchester City lo mínimo que se le tiene que exigir es competir ante rivales de este calibre. El resultado final puede ser mejor o peor, caer más a favor o en contra, pero dar la cara es una premisa que tiene que tener ahora mismo uno de los equipos más poderosos de Inglaterra y del mundo. Al fin y al cabo, si por algo tendría que destacar este equipo es por ser uno de los más difíciles de batir en Europa, y hasta hace bien poco no se le conocía por algo así (hoy en día tampoco es que hayan conseguido que se les respete como debería, en parte por culpa de ellos que rinden por debajo de sus posibilidades). Todo esto sobre el Manchester City iba unido a que jugaban fuera de casa, donde normalmente están mostrando su peor cara (en Premier League). Pero este dato es importante hasta cierto punto, ya que si comparamos los puntos que han obtenido fuera de casa en Premier League (8), con los que han obtenido fuera de casa en UCL (9), vemos que el equipo de Pellegrini muestra una cara totalmente distinta en competición doméstica y en competición europea. Han tenido que pasar 20 partidos para que un equipo ganara al Bayern Munich en el Allianz Arena, y esta vez el destino ha sido caprichoso y ha querido que fuera el equipo de Pellegrini (que recibió un correctivo por parte del equipo de Guardiola en casa).

Del primer tiempo se poco, y lo máximo que podría decir es que todo lo que leía era positivo hacia el Bayern Munich. Al final con lo que me quedo es que de rebote caí en el partido del Manchester City, y que no solo Pellegrini me dejó una buena impresión (ganó 2-3 y se quedó a un gol de que su equipo fuera primero de grupo), sino que el equipo de Manchester rindió como se le debe pedir, porque a veces 45 minutos bastan para aclarar muchas cosas.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Lavado de cara


Han pasado ya unos cuantos meses desde que Inglaterra se paseara en el europeo sub-21 de Israel con más pena que gloria. Desde entonces la categoría u-21 ha cambiado bastante su aspecto, tanto en el staff de la selección, como en los jugadores que componen la plantilla del futuro del país. Y es que tras el bochornoso resultado conseguido en el europeo, Stuart Pearce (seleccionador) fue destituido de su cargo, lo que supuso una bocanada de aire fresco para la selección. Actualmente el cargo está en las manos de Gareth Southgate (ex-entrenador del Middlesbrough de 2006-2009), y con él el equipo se ha lavado la cara tanto en su forma de jugar como en la actitud que presentan los jugadores en cada partido.

La fase de grupos para el próximo europeo así ha demostrado que esta Inglaterra u21 es distinta. Y es que pese a que la selección (a todos los niveles) sigue mostrando un problema de identidad, la mejoría ha sido notable respecto a los meses pasados. En este cambio han sido de gran importancia la llegada de nuevos jugadores a la categoría como Ravel Morrison (West Ham), Ward-Prowse (Southampton), Luke Shaw (Southampton), Berahino (West Bromwich Albion) o Sterling (Liverpool) que mejoran bastante a los que antiguamente ocupaban sus posiciones como Henderson, Shelvey, Wickham...Este salto de calidad el equipo lo ha notado, donde han salido favorecidos tanto los jugadores que estaban antiguamente ya asentados como Chalobah (Nottingham Forest), Zaha (Manchester United) o Ince (Blackpool) en la categoría, como el equipo en bloque. Y es que tras los 5 partidos disputados en la fase de grupos, la selección inglesa u-21 ha ganado 4 y empatado 1, marcando 14 goles y recibiendo 1, pero dejando unas sensaciones distintas a las de hace tiempo. El equipo se muestra más metido dentro de los partidos, se apoyan más los unos a los otros, e intentan llevar el peso del partido (donde Morrison y Ward-Prowse tienen una gran importancia), teniendo como solución si les faltan las ideas las bandas, donde tienen jugadores que van bien en el uno contra uno. Inglaterra no solamente toca mejor el balón, y busca la portería rival con más claridad y jugadores, sino que se muestran más agresivos, sabiendo que si se lo proponen pueden competir con las demás selecciones. El cambio por lo tanto ha sido grande y positivo, donde tanto staff como plantilla están poniendo todo lo posible para llegar a buen puerto.

Aún es pronto para predecir hasta donde pueden llegar, e incluso puede que de aquí a un tiempo la selección vuelva por sus fueros y deje las sensaciones que dejaba en el pasado. De momento queremos pensar que no será así, y mientras vemos como evoluciona esta categoría, seremos optimistas ante una etapa ilusionante donde la selección estará comandada por Ravel Morrison y Ward-Prowse. Porque el lavado de cara ha sido posible, y hoy por hoy Inglaterra tiene motivos para sonreír cuando ve a los chicos de la u-21.


lunes, 4 de noviembre de 2013

El Ave Fénix galés

Caerphilly es un pequeño pueblo situado al sur de Wales. En este país el deporte más importante es el rugby. En las escuelas se practica desde que los niños son jóvenes para inculcarles el valor de este juego. Las academias se llenan de niños apuntados para aprender a jugar y divertirse. Cada cierto tiempo dejan el rugby de lado y se lleva a cabo un torneo de fútbol. Este certamen adquiere importancia ya que da muchas oportunidades a jóvenes talentos galeses. Sirve de escaparate para aquellos que ven más allá del rugby. Es una oportunidad para dar un salto a otro deporte, para expandir la idea del fútbol en el país. En este torneo destacó el personaje de esta historia, un chico pálido y algo menudito.

Aaron Ramsey comenzó a jugar al rugby en su pueblo natal. Jugaba como ala y su buen nivel le hizo fichar por un equipo más importante del país. Todo normal hasta que cierto día, a una temprana edad, se presento al torneo de fútbol. En esta competición impresionó de buena manera. Esto hizo que varios equipos ingleses se fijaran en él y lo quisieran para el club. El afortunado de conseguir que entrara en su plantilla de juveniles fue el Cardiff City. Este club de fútbol, uno de los más importantes del país, se hizo con uno de los mayores talentos galeses. Este equipo fue el primero profesional de Ramsey. Con bastante rapidez comenzó a destacar entre los jóvenes jugadores de la cantera. Gracias a su buen nivel, con tan solo 16 años, debutó con el primer equipo. Su rostro blanquecino, su cuerpo menudo y su pelo revoltoso parecían un cuadro enfundado en la camiseta azul del club. Esto ocurría en la temporada 2006/2007 en Inglaterra. Poca gente se podía aventurar en un principio a decir que ese jugador que daba la sensación de ser tímido acabaría destacando en el fútbol mundial. Con el paso del tiempo el Cardiff le dio un mayor número de oportunidades con el primer equipo. Esto supuso un nuevo paso en la carrera del galés. Cada día que pasaba se contaba el tiempo para que saliera. Era un diamante por pulir, una promesa por formar, un jugador al que instruir.



Un gran números de equipos se interesaron por él. El club galés le siguió formando hasta la temporada 2007/2008. Su primer club como profesional, la entidad que le había dado alas para sembrar un futuro lleno de alegrías. Mientras los grandes clubes ingleses se peleaban por contratarle, el seguía dejando los últimos brochetazos como jugador bluebird (término para denominad a la gente ligada al Cardiff City). Sus buenas actuaciones en las copas del país y en la liga doméstica hicieron que el Arsenal de Arséne Wenger (entrenador) apostara por él. La disputa para llevarle al club de Londres fue dura. Una gran cantidad de clubes pujaron por él. A los 18 años de edad, Aaron Ramsey pasaba a formar parte de uno de los clubes más laureados de Inglaterra. La cifra del traspaso se tasó en 4,8 millones de libras. Un precio bastante alto para un jugador que hasta el momento era “proyecto de”. Con la llegada del jugador galés, su nuevo entrenador Arséne Wenger hizo la siguiente declaración: “Es un organizador fantástico, bueno construyendo, con buena técnica y buena visión”.

Con el Arsenal hizo su debut en competición europea. La Uefa Champions League fue su escaparate dentro de un gran club europeo.  En el mismo mes hizo su primera aparición también en Premier League. Su saber estar y su buena proyección hicieron que en el primer año firmara un nuevo contrato para ligarse durante más tiempo al club. Ramsey no era un jugador usual. Era uno de esos que pasan cada mucho tiempo. De los que están predestinados a hacer historia en su país, con su selección y en el fútbol en general. Detrás de esa apariencia algo seria, con una mueca normalmente madura se encontraba un joven jugador con un camino importante que construir. El jugador del Arsenal siguió creciendo como la espuma. Esto le sirvió para que siguiera apareciendo en más partidos. Las jornadas pasaban como un suspiro y la pasión de la afición por este jugador seguía creciendo. Ramsey era lo más parecido a un cantante de indie. Esa música que tanto gusta en Reino Unido y que tan buen rollo da cuando se escucha. Detrás de una apariencia se encontraba un futuro, una carrera brillante.

La temporada 2010/2011 supuso su asentamiento en la plantilla. Pese a que las expectativas con el jugador habían tenido altibajos, la tercera temporada sería en la que adquiriría importancia dentro del equipo de Londres. Cuando mejor fútbol estaba desplegando, cuando la suerte le estaba sonriendo y el balón disfrutaba en sus pies de la misma manera que el disfrutaba con el balón, el deporte se cebó con él. En un partido ante el Sunderland, una entra del central de este equipo, Shawcross, supuso una rotura de tibia y peroné. Una lesión que le tendría un gran tiempo apartado de los terrenos de juego. El césped le había visto crecer. Había sido su escenario. Su gesto de dolor y su salida en camilla del estadio auguraban una recuperación dura. El defensor que le hizo la entrada lloraba. Todo era un drama, y el fútbol se entristecía con esta noticia. La recuperación fue dura, muy dura. Así lo hacían entender en los medios de comunicación los preparadores físicos del club, y el entrenador. Una prometedora carrera cortada por una lesión que podía perjudicarle en su futuro. 



Ya en la recta final de su recuperación, declaró que se encontraba bien, que estaba entrenando con el cuerpo físico del equipo y que su reaparición sería pronto. Más tarde su entrenador declaró que estaba empezando a correr en los entrenamientos. Ramsey volvía a sonreír, sinónimo de que el fútbol volvía a darle la cara. Pero tras esta lesión volvió un jugador más maduro, más serio, más reforzado. Ya no tenía la cara de ese chico joven que parecía escuchar grupos ingleses durante gran tiempo. Ese chico que tenía un cuerpo tan delgado que la camiseta le quedaba como un saco. Ahora había mejorado su físico. Estaba más fuerte, con las ideas más claras. Tras su vuelta el Arsenal realizó varias cesiones para que recuperara el nivel, o al menos las buenas sensaciones que dio antes de lesionarse. El destino fue caprichoso, y uno de los clubes que le acogió con las puertas abiertas fue el Cardiff City. Ramsey volvía a casa, al equipo que le dio la oportunidad de crecer como jugador y como persona. El puente hacia su futuro. Las cesiones no duraron mucho, y el jugador de Wales volvió al equipo que le estaba formando. Su vuelta supuso una gran alegría para la afición gunner (así se denomina a los seguidores del equipo). Su reaparición en un partido se dio en competición europea, como cuando debuto. Su camino estaba volviendo a construirse, y volver a lo mismo que la primera vez no era una mala idea. Su vuelta en esta temporada, la 2011/2012 supuso un asentamiento en la plantilla. Estaba llamado a ser un peso pesado dentro del equipo. Atrás quedaban los años de esa joven promesa, ese diamante en bruto por pulir. Era la hora de demostrar que valía. Pese a su juventud, era el momento de que dijera “aquí estoy”.


Tanto la temporada pasada como esta recogieron los mejores momentos de Aaron Ramsey con el Arsenal. La madurez que muestra sobre el campo unida a la capacidad de aprendizaje hacen que los presagios que había sobre él comiencen a ser ciertos. No siempre la afición tuvo confianza en él, pero su entrenador sí. Arséne Wenger siempre salió a la palestra para defenderle, para decir que en sus ojos había algo especial. Con 23 años ha demostrado al mundo que el afán de superación puede llevar a muchos sitios. Wenger no iba muy desencaminado en las primeras declaraciones que hizo sobre él. Ramsey es un jugador de toque exquisito, de visión prodigiosa y de calidad muy alta. Siempre luchador, nunca se hundió ante las críticas. Pese a que no todas las temporadas fueron fáciles, ante momentos difíciles dio un paso adelante. Hoy en día se ha convertido en uno de los pilares del club. El futuro del equipo pasa por él. Tiene que servir como ejemplo para los jóvenes jugadores de la cantera sepan que con esfuerzo se pueden conseguir las cosas.

Sería difícil describir a Ramsey hoy en día. Siempre ha sido un jugador serio dentro del campo. Con temple, saber estar y capacidad de liderazgo. Un liderazgo que cada día va adquiriendo en mayor proporción. Sería complicado imaginar un futuro  sin él en la entidad de Londres. Lo más parecido para describir a este jugador es un ave fénix. Su carrera y su personalidad han renacido con el paso del tiempo. Pese a que en su carrera siempre sufrió un bajón, siempre se rehízo entre sus cenizas y acabó volando. Mejor dicho, hoy en día está volando. Haciendo su mejor temporada, el fútbol brinda cada vez que salta al terreno de juego.

Parece mentira que su carrera comenzara en un equipo de rugby. Gracias a unas pruebas pasara a ser jugador de un equipo de fútbol y hoy en día se codeé con los más grandes de este deporte. La vida comienza a sonreír a Ramsey. Él es consciente de ello y disfruta cada momento, o así lo representa en el campo. Muchas veces los jugadores se expresan mejor sobre el campo que fuera de él. En sus pies la pelota flota, el césped brilla y el sol se ilumina. El espectador no puede más que agradecer que este jugador haya vuelto, que esté recogiendo lo que tanto tiempo ha esperado y añorado. Probablemente Ramsey sea feliz con el fútbol, pero el fútbol es más feliz desde que Ramsey ha renacido. Porque este jugador como los buenos grupos de indie, siempre te hacen pasar un buen momento y recordar cosas.




martes, 8 de octubre de 2013

Gustavo Poyet, el elegido


En medio de la tempestad que asola al Sunderland, ha entrado un resquicio de luz que da algo de esperanza a un equipo que actualmente se encuentra perdido y sin rumbo. El equipo de Tyne y Wear va sin frenos y cuesta abajo en una temporada que tendría que haber dejado mejores sensaciones de las que hay. La sensación de derrota y los malos resultados del equipo han hecho que salten las alarmas en un club que ya la temporada pasada comenzó a mostrar la inestabilidad que había en la entidad. El papel que juega Gustavo Poyet dentro de todo esto es muy importante, dado que a parte de ser la opción elegida, es el entrenador que puede traer algo de calma a un club que tuvo días mejores.

La llegada de Di Canio al equipo no dio la estabilidad que necesitaban, y tampoco los resultados esperados. Este comienzo de temporada ha sido una confirmación de que el entrenador italiano no estaba hecho para dirigir a este equipo, o que al menos tanto club como entrenador no casaban uno con el otro. El equipo, con 1 empate y 6 derrotas en siete jornadas de Premier League se encuentra colista, y con 5 goles a favor y 16 en contra se puede ver que la situación del equipo no es nada buena. Si la temporada pasada encabezaron uno de los proyectos más ilusionantes de la Premier League (acabaron decepcionando por sus malos resultados), esta temporada han entrado en el limbo entre mantenerse en la actual división o descender a Championship.

Ahora bien, con la llegada de Gustavo Poyet el aficionado del Sunderland (admirable lo bien que están apoyando al equipo en este momento difícil) y el club pueden sonreír, o al menos pensar que en un futuro podrán hacerlo. Dentro de las opciones que se venían diciendo desde Inglaterra (Zola, Ince, Di Matteo...), Poyet es la más acertada para mirar hacia el futuro. El entrenador uruguayo ya demostró en Brighton lo que es capaz de hacer, y es que apartando su forma de entender el juego, puede acercar al Sunderland la estabilidad que necesitan. El nuevo entrenador del equipo debe ilusionar porque con él se puede alcanzar un proyecto a medio plazo, lo que sería importante en una plantilla que tiene jugadores de sobra para mantenerse en la categoría. El Sunderland ha apostado por un proyecto y por una persona que puede traer tranquilidad al club. La tarea es complicada, porque el equipo pasa por un momento que será difícil de salvar, pero eso ya es cuestión de tiempo. Ahora es el momento de que el club tenga paciencia y deje hacer a Poyet, porque es el elegido.


miércoles, 2 de octubre de 2013

17 veces Arséne Wenger


De una mente nace un pensamiento, de un pensamiento nace una idea, y de una idea nace un reto. Se podría decir más alto pero no más claro lo importante que ha sido Arséne Wenger para la historia del Arsenal. Digamos cogidos de la mano, espalda con espalda o codo con codo, pero entrenador y club llevan mucho tiempo juntos, y durante todo este tiempo tanto uno como otro han confiado en las duras y en las maduras. Sería absurdo debatir sobre Wenger sin tener en cuenta todo lo que ha hecho por el club londinense. Criticado, discutido y muchas cosas más, el entrenador francés siempre ha conseguido obtener los resultados necesarios para que el Arsenal llegara a su reto de cada año. Pero la gente es ambiciosa, como es normal, y quiere más, y más y mucho más...sobre todo cuando vienes de años pasados donde juntaste a una generación de futbolistas magnífica, les hiciste jugar y dominaste Inglaterra a sabiendas de que el futuro no depararía lo mismo. Porque es bonito vivir del pasado, y el pasado del Arsenal fue bonito, pero el futuro no esperaba lo mismo, y Arséne lo sabía. Por eso cambio él y por eso cambió el club, porque su labor después de esa época dorada sería formar y hacer soñar a jugadores más jóvenes. Conseguir que tuvieran ambición y sudaran una camiseta que año tras año ha sabido hacerse respetar en Europa. Sería injusto hablar del Arsenal sin Wenger y su labor, porque Wenger destila Arsenal, y sus 17 años en el club no hacen que esto se vea de otra forma, sino que refuerzan la idea por un entrenador.

Dejando a parte esta breve reflexión sobre Arséne Wenger, el Arsenal y todo el contexto que hay, el Arsenal jugaba en el Emirates Stadium una noche más UCL. A la espera de que llegara un Napoli que daba bastante miedo, o a lo mejor miedo no es la palabra indicada, sino que imponía respeto, sobre todo después de la primera jornada europea que se marcó ante el subcampeón de la temporada pasada, el Borussia Dortmund. Pero seamos serios, pese a que el Napoli de Rafa Benítez es un equipo al que se le tiene que tener un máximo respeto, el Arsenal no tenía nada que envidiar a dicho equipo. El comienzo de la temporada estaba yendo mejor de lo esperado, siendo primeros en la Premier League, cosa que no ocurría desde hacía varios años atrás. Además de esto, el equipo estaba mostrando cada jornada que podían manejar varios registros a lo largo de un partido, ya que el equipo en varias ocasiones había prescindido de la posesión para hacerse con los encuentros de forma más directa, buscando los espacios al contraataque o jugando sobre los jugadores de arriba. Por decirlo de alguna manera, el Arsenal se estaba renovando, o tal vez no renovando, sino que estaba reciclándose para saber sacar partidos que antiguamente se le podían atragantar. Esto unido a la buena forma de los jugadores hacía que el encuentro entre ambos equipos fuera un choque durísimo, o al menos eso parecía. En el que sea posiblemente el grupo más complicado de la actual UCL, ambos buscarían tres puntos importantes de cara al futuro, aunque claro, qué tres puntos no son importantes en esta competición. Londres era el escenario, y el balón era el que sentenciaría el final del resultado.

Y con este pensamiento comenzó el partido para el espectador. Pero el Arsenal salio intenso, rápido, cómo pocas veces se le solía ver en un inicio de partido. Tal vez no sea la mejor comparación, pero al ver el inicio de partido del Arsenal se me vinieron a la cabeza el partido de hace 2 campañas en UCL ante Milan que acabó 3-0 (el Arsenal perdió en la ida 4-0 en casa del equipo italiano) y también me recordó al partido de la campaña pasada ante el Bayern Munich de la vuelta en Alemania que acabó con 0-2 para el Arsenal (en la ida ganaron los alemanes 1-3 en Londres). Sobre todo me recordó a estos partidos por las ganas con las que salieron los jugadores, cada uno sabiendo cual era su cometido, a donde tenían que ir, que hacer y como apoyar. Es cierto que el Napoli no tenía en la punta de su ataque a uno de sus mejores jugadores, Higuaín, pero el Arsenal consiguió anular completamente al equipo italiano. A sabiendas del partido que se presentaba, Arséne Wenger sacó un once totalmente inteligente, con unos jugadores que asegurasen la posesión en el equipo y erraran pocos pases a lo largo del partido, porque en las recuperaciones se podía encontrar el mayor peligro de los de Rafa Benítez. En el centro del campo una dupla con Flamini-Arteta encabezaba al equipo. Ambos claves, encimaban a sus adversarios cada vez que perdían el balón, ejerciendo una presión intensa y provocando el error del equipo rival. También eran clave en la salida de balón, ya que ambos buscaban la solución más cercana y lo buscaban de la forma más rápida. Ambos jugadores fueron el equilibrio entre ataque-defensa que tanto necesitaba el Arsenal Por delante tenían a Ramsey-Özil-Rosicky, donde los tres jugadores fueron claves con su movilidad en tres cuartos, consiguiendo apoyarse los unos a los otros y encontrar huecos con rapidez para no dejar descansar al Napoli. Ramsey y Özil están en un gran momento de forma, y tanto el galés como el alemán entienden a las mil maravillas lo que necesita el equipo en cada momento. Partiendo desde la banda, ambos asistieron en los goles (Ramsey en el primero, que marcó el alemán y Özil en el segundo, que marcó Giroud). Los constantes movimientos de estos tres hicieron la vida más fácil a los de abajo. En la punta del ataque estaba Giroud, que por cierto, está a un nivel bárbaro. No solo ayuda en la zona cerca del área, sino que baja a recibir o ayuda para combinar a los jugadores de tres cuartos. De una recepción suya nace el primer gol (haciendo una continuación hacia Ramsey fabulosa). Parece que Giroud está temporada se ha encontrado, y eso es importante para él y para el Arsenal. Los demás jugadores del equipo no tuvieron un exceso de trabajo, y tampoco es que no destacaran, pues Sagna se recorrió la banda derecha a lo largo de todo el partido, y Mertesacker dio muestras de porqué hoy en día es el defensa central más fiable del equipo.

El partido del Arsenal nació y murió en el esfuerzo del propio equipo. La intensidad, las ayudas constantes entre los compañeros, y como dijo Arteta en la entrevista después del partido, la solidaridad, supusieron un plus para que el equipo sacará un resultado que en un principio parecía más complicado. Y es que el Napoli apenas tuvo respuestas ante el partido que estaba haciendo el Arsenal. Sus ocasiones de peligro llegaron de disparos lejanos, y pese a que tuvieron alguna que otra, no llegaron a crear un exceso de peligro sobre la portería de Szczesny. Con las ideas poco claras, con un equipo que se vio desbordado y ante un partido donde sus jugadores no estuvieron acertados, el Napoli tuvo en su mejor valedor a Insigne, que fue el que más constancia puso al juego de su equipo y el que más intentó molestar a la defensa del equipo londinense. Rafa Benítez volvió a Londres para enfrentarse al que según él es el mejor entrenador de la Premier League, y pese a que se vio sobrepasado por el partido del Arsenal, el encuentro nos dejó una vez más un enfrentamiento entre dos entrenadores que se conocen bien, aunque esta vez le tocó gana a Wenger.

Ahora es momento de seguir mirando al siguiente partido, y pese a que el Arsenal pasa por un momento dulce hay que pensar que no todo será tan bonito como lo es actualmente. Con 10 victorias consecutivas, y un mundo por delante, el Arsenal y en especial Arséne Wenger vuelve a sacar la sonrisa de su afición, y vuelve a reencontrarse con su sonrisa. El equipo sigue siendo el mismo, pero las ganas y la ilusión están renovadas. Tal vez sea el momento de decir que volver a confiar en Wenger ha sido un acierto, porque como dije en el principio, hablar del Arsenal sin Arséne Wenger sería injusto, y es que como el pasado estuvo ligado al entrenador, el futuro también va a su lado, a si que nunca es tarde para celebrar esta victoria, por ti Wenger, y por tus 17 veces Wenger.




martes, 1 de octubre de 2013

Los 45 minutos del Everton


El propósito de esta entrada es centrarse solamente en los primeros 45 minutos del Everton - Newcastle. Centrarse porque sus jugadores lo merecen, los del Everton en especial, porque los del Newcastle demuestran ser una banda que no obtiene solución a su mal momento. Mientras esto ocurre, el Everton se va asentando con su nuevo entrenador, Roberto Martínez, que tiene muy claro como jugar, y sus jugadores también lo tienen muy claro. Su primer tiempo fue fantástico, cerca de lo perfecto.

El equipo supo atacar al espacio cuando tenía que correr, mover el balón cuando tenía que jugar con el balón en los pies de forma más calmada, y supieron dar el pase idóneo en el momento idóneo. Para recepcionar los pases ya estaban los de arriba. En especial hay que destacar a dos jugadores, que son presente y futuro del fútbol en Inglaterra. Estos son Lukaku y Ross Barkley, cada uno con su estilo de juego y desenvolviéndose en su posición. El primero hizo posiblemente su mejor partido desde que llegó a la Premier League (no hay que olvidar que jugó en el WBA e hizo una gran temporada). Supo moverse por la zona de ataque, apoyar de espaldas a portería para recibir balones, apoyar al centro del campo para recibir darse la vuelta y combinar en ataque...una pasada vamos. Lo mejor de Lukaku es que esto que estamos viendo actualmente solamente es el principio de lo que será en el futuro, y es que seguramente lo que veremos en el futuro de él será muy bestia. El segundo se está desmelenando esta temporada, sobre todo porque Roberto Martínez ha confiado en él y le ha dado alas para que comience a despuntar de una vez, y ya era hora de verle jugar más a menudo. Tal es la situación que el entrenador español movió a Osman a la banda y Barkley siguió jugando en la mediapunta. La continuidad y confianza que tiene en este jugador es máxima. Inglaterra tiene ahí a uno de los futuros más prometedores del país.

Los demás hicieron bien su papel. Mirallas demuestra ser muy importante en este equipo porque ofrece cosas distintas en ataque. Por fin se vio como pareja de centrocampistas a McCarthy y Barry, y la verdad es que estuvieron bien. Pese a tener algunas tendencias similares no se pisaron el uno al otro y cada uno desenvolvió bien su papel, se complementaron e hicieron más fácil el encuentro a su equipo. Y por último hay que destacar a Coleman, el lateral derecho del Everton. El equipo tiene ahí a uno de los mejores laterales derechos del futuro, y actualmente ya es uno de los mejores de la Premier League. Y es que hablamos de Baines (con motivos además), pero es que en la derecha tienen otro jugador que apunta alto. Al final el partido acabó 3-2 para el Everton. El Newcastle demostró que le hace falta Cabaye para poder crear problemas al rival en un partido, y el Everton por su parte cada día está más cerca de demostrar que este cambio le va a venir para bien.

Al fin y al cabo el partido queda resumido en los primeros 45 minutos, donde Lukaku metió 4 goles (dos en fuera de juego) y dio una asistencia. El Everton arrolló y demostró que van a dar mucha guerra a lo largo de esta temporada. Único equipo invicto esta temporada después de 6 jornadas (3 victorias-3 empates), demostró como jugar una primera parte de un partido de forma perfecta. Al final el equipo es el equipo, pero nosotros nos acordaremos de Lukaku y Ross Barkley.